Los alumnos de Monlau Repsol triunfan en las 3H Endurance Race de motociclismo y demuestran estar listos para la competición

La primera edición de las 3H Endurance Race Monlau Repsol se convirtió en un gran éxito y permitió a la escuela barcelonesa marcar un nuevo hito en su magnífica labor de formación. Más de cien personas conquistaron durante dos días el circuito de Calafat para encargarse de los numerosos aspectos que rodean a una competición de resistencia. Los auténticos ganadores fueron los 47 alumnos de segundo curso de mecánica que participaron repartidos en 10 equipos, aunque al final quien se llevó el trofeo al vencedor fue el quinteto capitaneado por Gerard Gelabert, con Víctor Carrasco al manillar de la Honda CBR600RR que cruzó la línea de meta en primer lugar.
El circuito tarraconense vivió, durante el 3 y 4 de junio, un acontecimiento sin precedentes que movilizó durante dos intensas jornadas a todo el área de motociclismo de Monlau Repsol Technical School, incluidos técnicos, profesores y alumnos, tanto de Mecánica de Motociclismo de Competición como del Máster en Ingeniería de Competición. La carrera representó la culminación del proyecto final para los estudiantes de último curso que han dedicado los últimos meses a preparar y poner a punto las diez CBR600RR. El premio fue ver a todas las motos rodar a gran nivel, decoradas con la estética de las Honda Endurance oficial.
En los entrenos cronometrados del primer día, el equipo #7 liderado por el jefe de mecánicos Gerard Gelabert se hizo con el mejor crono, con el piloto Víctor Carrasco. Le siguieron el #3 de Sergio Romeo y el #9 de Jordi Arquer. Mención especial al equipo #1 con Ignacio Arteche al frente de los mecánicos que lograron reparar los desperfectos de la moto, causados por una caída de José Carrión, a tiempo para tomar la salida. También debieron realizar horas extras los miembros del equipo #2 capitaneado por Eric Pérez para reparar un inesperado contratiempo surgido durante la jornada inicial en la moto pilotada por Kev Coughlan, ex mundialista de Supersport.
A las 12h00 en punto del martes 4 llegaba el momento más esperado, con motivo de la salida al más puro estilo Le Mans, que la totalidad de estudiantes y profesores de Monlau Repsol siguieron con emoción. Los pilotos, en su mayoría vinculados con los proyectos deportivos del prestigioso centro de formación español, así como algunos periodistas de prensa especializada, tuvieron que adaptarse a una reglamentación específica que obligaba a realizar un mayor número de pit stop de lo habitual para esta modalidad.
La primera hora se saldaba con Luis Carlos Maurel (equipo #10) y David de Egea (#8) en cabeza con 33 vueltas, aunque seguidos muy de cerca por Víctor Carrasco (#7) que lideraba a un numeroso grupo de hasta cinco formaciones con 32 giros. Cualquier operación en boxes se presentaba decisiva, donde los estudiantes eran responsables máximos de gestionar los repostajes (limitados a cinco litros), los trabajos de mantenimiento, la comunicación desde el muro y, en resumidas cuentas, decidir la estrategia.
En la segunda hora de carrera, Maurel seguía al frente con 64 vueltas, las mismas que Carrasco y sólo una más que De Egea, al que presionaba David Remón desde atrás. Se acercaba el momento decisivo y el equipo #7 formado por Gerard Gelabert, Oriol Quelart, Sebastián Goin y Roger Gonzalbo realizaba una intachable labor que culminaba en pista Víctor Carrasco con la victoria después de completar 97 giros al trazado de Calafat.
Segundos en la misma vuelta terminaban los integrantes del equipo #10 con Mario Sousa, Sabino Bernardo, Carlos Safont, Arturo Bellet y Erik Sendra y el piloto ex mundialista Luis Carlos Maurel, que compitió tres años en el Mundial de 250cc y fue campeón de Europa de 250cc en 1992. En tercer lugar, con dos vueltas menos, completaba el podio absoluto el quinteto integrado por Arnau Montalà, David Sánchez, Jaume Ibáñez, Sergio Espada y Yunior Díaz, responsables de la de la Honda número #8 pilotada por José David de Gea, que acumula la friolera de 55 carreras mundialistas en las tres cilindradas de 125, 250 y 500cc.
El Director General de Monlau Repsol Technical School, Jaime Serrano ejerció de Director de Carrera y valoraba muy positivamente la experiencia: “Este proyecto nos ha permitido poner en práctica un 360º global con todos los alumnos de la escuela y los del Máster en Ingeniería. Con esta prueba, perseguimos potenciar el valor pedagógico para el alumnado, pasando de un proyecto escolar como eran las 24 horas con 2 motocicletas y 50 alumnos a otro con los mismos alumnos, pero 10 motos. El nuevo formato ha sido un éxito y queremos repetir esta experiencia el año que viene”.
Albert Cavero, PR & Safety Department Manager de Honda España, elogió la iniciativa de Monlau Repsol y adelantó el compromiso de la marca para el futuro: “Un proyecto innovador desde el punto de vista de formación, que permite aglutinar a tantos alumnos para una prueba de resistencia en un programa muy completo, merece todos los aplausos. Honda seguirá apoyando esta gran iniciativa, en la que nos ha sorprendido gratamente el nivel de calidad de todos, tanto de organizadores, como de estudiantes y pilotos”.
Gerard Gelabert, jefe del equipo ganador, no encontraba palabras para expresar sus sentimientos: “Ver que después de todo el trabajo realizado la moto ha finalizado la carrera y, además, en primer lugar, es una sensación muy bonita, pura satisfacción. La organización en el equipo ha sido clave para reducir al mínimo el tiempo de las paradas en box. Esta experiencia es todo un éxito y nos ha servido para aprender muchísimo”.
En la misma línea se mostraba Fernando González, jefe del equipo #4 que junto a Alejandro Pérez, Artur Lovaina, Pol Pérez y Dylan Gray conquistaron el preciado Trofeo Monlau, destinado al quinteto que mejor aplicó el método de la escuela. “Acabamos cansados pero muy contentos y emocionados, después de dos días de muchos nervios y tensión que nos han permitido aprender mucho. Pero el trabajo ha dado sus frutos al final. La moto ha salido a pista según esperábamos después de varios meses de trabajo previo. Las claves para ganar el Trofeo Monlau han sido la organización, el buen ambiente dentro del equipo, aprender de los errores y, sobre todo, el compañerismo”, reflexionaba.
Mario Sousa agradecía a los compañeros del equipo #10 (Sabino Bernardo, Carlos Safont, Arturo Bellet y Erik Sendra) su implicación para conquistar el Trofeo Cobas al equipo que mejor realizó los tres pit stop mandatory: “Ha sido un proyecto muy bonito y difícil, pero estamos muy felices de haber participado, después de tanto trabajo y ensayos previos. La clave para lograr el Trofeo Cobas ha sido practicar, dejar los nervios a un lado y trabajar con plena confianza. Este es un premio para los mecánicos y nos sentimos muy realizados”.
Destacar también la participación de los alumnos de primer curso en diversas funciones como ayudar en las verificaciones o ejercer de comisarios deportivos, bajo la coordinación de Rubén Cortés. La adquisición de datos fue responsabilidad de los estudiantes del Máster en Ingeniería de Competición que también colaboraron en el cronometraje, a cargo de la empresa especializada Al Kamel Systems, uno de los numerosos partners implicados en este proyecto como Honda España, Galfer, Alpinestar, RACC, Maguro, Gestoría Gabaldón, 2D, Bihr, Beta, Blinker, SC Project, Speed Fiber, ITR Racing Parts y el propio Circuit de Calafat.

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