- La octava edición de esta competición académica única, la más multitudinaria hasta la fecha, reunió a diez equipos y más de 140 personas en el Circuit de Calafat.
- Los estudiantes de segundo curso de Mecánica de Competición en Motociclismo afrontaron una carrera de resistencia de cuatro horas como examen final de su formación académica.
- “Durante la Endurance Race los alumnos viven una magnífica experiencia en un entorno real de competición. Ver cómo afrontan una carrera de endurance de estas características con tanta profesionalidad y pasión es, sin duda, una enorme satisfacción para toda la escuela”, asegura Jaime Serrano, CEO de Monlau Motul.
La Monlau Motul Endurance Race volvió a demostrar por qué es una experiencia única dentro de la formación en motociclismo. El Circuit de Calafat (Tarragona) acogió la octava edición de esta prueba de resistencia con fines pedagógicos, que puso el broche final al curso de los alumnos de segundo de Mecánica de Competición en Motociclismo de Monlau Motul Technical School. Durante dos días de actividad, el evento reunió a más de 140 personas y culminó con una carrera de cuatro horas en la que los estudiantes trasladaron a la pista todo el trabajo desarrollado durante meses en las aulas-taller de la escuela barcelonesa.
Un total de 55 alumnos, repartidos en diez equipos –dos más que el año pasado–, participaron en la edición más multitudinaria de la historia de la Endurance Race. Cada estructura estuvo formada por dos pilotos, un jefe de equipo y entre cuatro y cinco estudiantes de mecánica, que trabajaron sobre sendas Honda CBR600RR F26 preparadas íntegramente por ellos mismos. La ampliación hasta las diez motos permitió además reducir el número de alumnos por unidad y aumentar la responsabilidad de cada integrante dentro del equipo, en un proyecto que reproduce con gran fidelidad el funcionamiento de una estructura profesional de competición.
La Endurance Race volvió a implicar también a otros estudiantes de la escuela. Los alumnos de primer curso desempeñaron funciones de comisarios deportivos y de pista, mientras que los del Máster en Ingeniería en Motorsport colaboraron en el análisis de datos y la elaboración de estrategias de pit stops y consumos de gasolina. Todo ello, bajo la supervisión del profesorado de Monlau Motul Technical School.
Con diez motos en pista, la gestión de las paradas en boxes volvió a ser decisiva en una carrera muy igualada, en la que el reglamento obliga a realizar seis mandatory pit stop y limita los repostajes a 4 litros para fomentar el paso por el pit lane. El equipo Vaquilla Racing (dorsal 15), formado por Adrià Morera como jefe de equipo y Diego Pérez y Félix Jerez como pilotos, logró la victoria tras completar un total de 133 vueltas y apostar por una estrategia de 19 paradas. Además, firmó el mandatory pit stop más rápido de toda la historia de la prueba, con un tiempo de 2 minutos y 58 segundos.
La segunda posición fue para Team Malibú 0,0 (dorsal 26), liderado por Paco Barber y con Alex Rubio y Andreu Estany como pilotos, mientras que el tercer puesto lo consiguió FMTS (dorsal 99), con Albert Ávila al frente y Miguel Parra y Albert Barranco al manillar de la Honda CBR600RR F26. Tanto el segundo como el tercer clasificado realizaron 15 paradas en boxes. Precisamente FMTS fue reconocido también con el premio Método Monlau, galardón que distingue el trabajo realizado antes y durante la competición en aspectos como la preparación de la moto, el orden en el box, la organización y la disciplina de equipo. Por su parte, la pole position fue para G9 Racing Team (dorsal 22), formado por Juan José Molina como jefe de equipo y Alex Valls y Daniel González como pilotos, con un registro de 1:29.975. Este mismo equipo firmó también la vuelta rápida de la carrera, con un tiempo de 1:29.500.
Jaime Serrano, CEO de Monlau Motul Technical School, destacó el crecimiento de la prueba y el nivel demostrado: “Durante la Endurance Race los alumnos viven una magnífica experiencia en un entorno real de competición. En el circuito aplican todo lo que han aprendido en clase y reproducen fielmente una carrera de resistencia. Este año, además, hemos dado un paso más con diez motos en pista, algo que demuestra tanto el crecimiento del proyecto como el gran nivel de los estudiantes. Ver cómo afrontan una carrera de endurance de estas características con tanta profesionalidad y pasión es, sin duda, una enorme satisfacción para toda la escuela”.
Carlos López, director de estudios de Monlau Motul Technical School, puso el foco en la dimensión formativa del evento: “Lo más importante de la Endurance Race es que los alumnos pueden comprobar sobre el terreno todo aquello que han trabajado durante el año. Viven una carrera con un nivel de realismo muy alto y eso les ayuda a ganar confianza y experiencia de cara a su futuro profesional. Además, haber alcanzado la edición más multitudinaria hasta la fecha refleja muy bien la consolidación de este proyecto dentro de la escuela”.
Adrià Morera, jefe de equipo de Vaquilla Racing, explicó la importancia del trabajo colectivo para lograr la victoria: “Fue el resultado de muchos meses de esfuerzo y organización. Cada integrante tenía muy claro su papel y eso fue clave durante toda la carrera. Más allá del triunfo, nos llevamos la experiencia de haber trabajado como un auténtico equipo profesional”.
Por su parte, Albert Ávila, jefe de equipo de FMTS y ganador del premio Método Monlau, destacó la dedicación de todo el equipo durante el proyecto: “Para nosotros era muy importante cuidar todos los aspectos del proyecto, tanto a nivel técnico como de organización y orden dentro del box. Este reconocimiento pone en valor todo el trabajo realizado durante estos meses”.
Una vez más, la Monlau Motul Endurance Race se convirtió en una carrera diseñada para que los alumnos marquen la diferencia en los pit stops por encima del rendimiento en pista por parte de los pilotos. Una experiencia formativa única donde los alumnos pusieron en práctica sus conocimientos técnicos, estratégicos y organizativos en un entorno de competición real, donde demostraron el alto nivel alcanzado durante su formación en Monlau Motul Technical School.









